CON LA LLEGADA DE LA PRIMAVERA BALANS TE RECOMIENDA QUE PONGAS COLOR A TU ALIMENTACIÓN
Para los antiguos, la primavera era el comienzo del año, el principio de un nuevo ciclo.
La palabra Primavera es sinónimo de vida, juventud, sol, aire y todo lo que tiene colorido; esto se debe sobre todo por la abundancia de flores multicolores que hay durante los meses que abarca ésta estación del año. Asimismo, se identifica con el tiempo en que algo está en su mayor vigor, hermosura y frescura.
Aprovechemos este momento también para la limpieza mental y emocional, para abandonar viejas ideas y sentimientos que intoxican nuestra mente, y para generar nuevos planes y nuevas esperanzas.
Lo que crece en cada estación, con la cualidad electromagnética solar de esa época, contiene los nutrientes que necesitamos en ese preciso momento, impregnado de energía vital. Esto nos permite asimilarlos con mayor facilidad, aumentar las defensas y mantenernos plenos y sanos.
La alimentación juega un papel muy importante durante esta estación. Nuestro organismo necesita alimentarse adecuadamente para conseguir depurarse y renovarse. Para ello, la naturaleza nos ofrece con la primavera el mayor arsenal de colores y nutrientes. El impulso de la primavera es desintoxicación, regeneración y remineralización.
La fruta de la primavera es la más variada y sabrosa del año. Esta inundación de colores se debe en gran medida a los compuestos fotoquímicos que contienen. Estos compuestos son esenciales para mantener un buen estado de salud, y debemos obtenerlos a través de nuestra ALIMENTACIÓN porque no son producidos por el organismo.
Los alimentos más recomendables son los frescos y aquellos que no requieren demasiada cocción. Durante esta etapa del año, los vegetales y las frutas ocupan un lugar protagonista, junto a otro eje central que es la hidratación.
VERDURAS Y FRUTAS DE DE PRIMAVERA
VERDURAS
En general, todas comparten una misma cualidad: el alto contenido de vitaminas y minerales que las hacen especialmente indicadas para las necesidades del organismo en esta estación del año.
Espárragos: Su elevado contenido en fibra aporta sensación de saciedad, lo que ayuda a reducir el apetito, son una gran fuente de sustancias de acción antioxidante, como vitaminas C, E, provitamina A y compuestos fenólicos como los lignanos.
Cebolla: abre las vías respiratorias, cortada por la mitad ayuda a respirar mejor. Muy útil en esta época para la congestión que provoca la alergia.
Coliflor: depurativa, diurética y con gran aporte de fibra.
Escarola: su componente amargo facilita la digestión y es ideal para personas que padecen de hígado y vesícula porque ayuda a hacer la digestión.
Lechuga: aportan agua y tienen un efecto saciante.
Tomate: antioxidante, rico en potasio y vitamina C, además de licopeno, un pigmento vegetal que le aporta el color rojo. Muy versátil a la hora de cocinar: ensaladas, gazpacho, salmorejo, zumos…
Zanahoria: rica en vitamina A y Betacarotenos como todas las frutas y hortalizas naranjas o amarillentas. Potencia la protección frente al sol y está recomendada para la vista y la piel.
FRUTAS
Fresas: alto contenido en vitamina C, más que la naranja en proporción, ácido fólico y minerales.
Cerezas: ricas en potasio gran poder antioxidante
Ciruelas: Potentes en fibra, favorecen el tránsito intestinal y pocas calorías.
Nísperos: Los podremos disfrutar por poco tiempo, de abril a junio. Son especialmente ricos en potasio y provitamina A (indispensable para el mantenimiento de la vista y la piel).
Albaricoques: Aparecen los primeros e n mayo, que se mantendrán hasta el verano. Son ricos en vitaminas (provitamina A y vitamina C), y minerales (como el potasio, calcio y magnesio).
Aguacates: Gran fuente de vitamina E, ácidos grasos esenciales y proteínas de alta calidad.
Melocotón: Aparece al final de la primavera. Y es rico en fibra y potasio. Se recomienda para personas en tratamiento con hipertensión arterial por que mejora el flujo sanguíneo.
A finales de primavera, llegan los arándanos, que podremos comprar hasta diciembre. Son ricos en fibra, potasio y vitamina C. Además, por su característico color rojo y morado, tal como pasa con las ciruelas y las cerezas, contiene unos pigmentos antioxidantes (los Antocianos) que tienen poder antiséptico y, por ello, previenen las infecciones urinarias.
Plátano: Durante todo el año. Es muy rico en potasio, vitamina C, ácido fólico y fibra, y muy saciante. Ideal para aquellas personas que hagan ejercicio regularmente.
Por último no olvides las flores además de ornamentar nuestra mesa, las flores pueden realzar un plato y utilizarse como guarnición. Las capuchinas, las violetas o las rosas, aliñadas con un toque de aceite y vinagre de frambuesa son capaces de deslumbrar a los sentidos, gracias a la novedad y a la combinación de sabores y colores. Entre las más conocidas y utilizadas están las flores de calabaza y calabacín, que en primavera se encuentran con facilidad, y que se pueden servir rellenas -fritas o al horno-, emplearse para elaborar cremas o como un simple acompañamiento de ensaladas variadas, con un poco de queso cremoso y unos daditos de pera. En cualquier caso, con respecto al consumo de flores debemos tener en cuenta los siguientes consejos:
- Comprarlas en establecimientos y hortelanos de confianza, donde no se han empleado pesticidas.
- Lavarlas siempre muy bien y solo utilizar los pétalos.
- En el momento de aliñar, hacerlo con mucho cuidado -si es posible, casi vaporizado- y en el momento de servir, para que no se quede lacia la flor y no pierda su textura y color.
